viernes, 6 de marzo de 2026

MIGUEL AZABACHE SANCHEZ

 

Francisco Miguel Azabache Sánchez, nació en Moche el 6 de setiembre de 1933. Sus padres fueron Juan Félix Azabache Asmat y Mercedes María Sánchez Sánchez. Es el sexto de nueve hermanos: Julio Víctor, Avelino, Francisco, María Angélica, Juana Evangelina, Miguel, Manuela de Jesús y Juliano; de todos ellos viven Miguel, Manuela de Jesús y Juliano. Estudió primaria y secundaria en la ciudad de Trujillo; secundaria en el Instituto Eucarístico Mariano y dos años en el Colegio Centenario Seminario de San Carlos y San Marcelo.

En la ciudad de Lima estudió 5 años en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, Institución de formación religiosa que congrega a estudiantes con vocación pastoral. El 6 de marzo de 1966 es ordenado como Sacerdote en la Parroquia San Sebastián de Chepén, por el Monseñor Carlos María Gurgens. Desde ese año hasta 1998 ejerce como Vicario Parroquial con el Padre Fernando Rojas Morey. De 1998 al año 2000 se desempeña como Vicario Parroquial en Guadalupe y como Párroco en la Parroquia San Ildefonso de Pueblo, de la cual es fundador; siendo una de sus mayores preocupaciones las acciones de evangelización en las zonas rurales. También apoyó como Párroco en Santiago de Chuco y Párroco reemplazante por dos años en Laredo.

Como Vicario Parroquial en Chepén asumió las tareas de preparación de catequesis, la administración parroquial, evangelización en distritos y centros poblados, celebración de sacramentos: eucaristía, bautizos, matrimonios, confesión. En el Sector Educación, cumplió la función de Coordinador de Formación Religiosa a nivel de la Parroquia San Sebastián. Promovía retiros con estudiantes de los distritos en la provincia de Chepén. Desde el año 1967, apoyó a las Religiosas de la Compañía de María en la misión de evangelización; las religiosas de la Compañía de María fundaron el Colegio “Zoila Hora de Robles”.

Su trabajo de evangelización lo hace guiado por la Doctrina Social de la Iglesia en aplicación de la Encíclica. Participó en reuniones con campesinos sin tierras con quienes se formó la Cooperativa Tahuantinsuyo en Chérrepe (Pueblo Nuevo), a los que se unieron los reubicados sin tierras del Proyecto de Irrigación Gallito Ciego. Viajó a Lima por gestiones en favor de los campesinos sin tierras y se informó de una organización internacional de apoyo a este sector social, lo que hizo de conocimiento al Director de la asociación civil sin fines de lucro, CESDER, R.P. Fernando Rojas Morey, en cuya fundación fue parte el Padre Miguel Azabache.

Participó en la huelga de la Comunidad Campesina de Chepén, contra la hacienda Talambo que les había quitado el agua, medida de protesta por varios días en los ambientes de la Municipalidad de Chepén. Por esos días (año 1967), el Presidente de la República Fernando Belaúnde Terry, estaba de visita por Cajamarca y como representante de la Parroquia San Sebastián de Chepén, acompañó a una delegación de comuneros a dicha ciudad y con la intervención del mismo Presidente Fernando Belaúnde se logró solucionar el problema, restituyendo el derecho de agua a la Comunidad Campesina de Chepén.

Ejerció como profesor de Religión por 32 años en instituciones educativas, como el Ex Instituto Nacional de Comercio N° 66 (hoy, “César Vallejo Mendoza”) y la Sección Nocturna de la Gran Unidad Escolar “Carlos Gutiérrez Noriega”.

Ha publicado las obras: “A la Virgen María”, “Al Patrón San Sebastián” (1° y 2° edición), “Síntesis de la Doctrina Social de la Iglesia” y “La Alegría de Vivir con San José, Jesús y María”.

El hoy, Fray Luis Estuardo Abanto Casas realizó una hermosa semblanza del Padre Miguel Azabache a quien define como “curita vicario y misionero”. Formado en una época eclesial renovadora del Concilio Vaticano II, es un hombre sencillo, que profesó una fe compartida y aperturó un camino sinodal en Chepén, es decir, una nueva visión de iglesia; creyó en los laicos, tanto por su participación pasiva y su acción comprometida y constante de las familias y que él se dedicó a animarlas y promoverlas obteniendo como resultado movimientos y grupos apostólicos que nacieron para responder a este ideal cristiano.

El Padre Miguel no sólo acompaño con palabras, sino también con sus manos, a las familias chepenanas, sobre todo a las pobres y sencillas; demostró ser un hombre de un corazón siempre tendido ante las dificultades; como ejemplos, son su acompañamiento de Pastor en los 3 fenómenos del niño, donde se le veía siempre cruzando zonas afectadas, visitando amigos y familiares en Cristo, llevando consuelo y esperanza; igualmente, fue voz clara ante la época del terrorismo y las dictaduras; ganando el nombre de hombre fuerte y sencillo, porque como dice el viejo lema español: "calló cuando debió hacerlo y habló cuando tenía que hacerlo."

Enseñó que la opción preferencial por los pobres es una necesidad constitutiva en la vocación cristiana, mostrándonos por lo tanto que el rostro de Cristo es mestizo, sufre y tiene hambre, que ya no basta con tener una vida piadosa para ser cristiano, sino llevarnos a un verdadero compromiso con el hermano. Nunca lo vimos con sotana, porque su vestidura era la humildad y su corazón abierto, lo vimos siempre caminante y pobre, porque asumió la vida de un pobre más como Cristo, pasando las necesidades que todo pobre sufre, por eso al recordarle, reconocemos a un hombre virtuoso, que seguro tiene sus muchos defectos, pero siempre los trabajó con humildad y paciencia consigo mismo.

Actualmente, el Padre Miguel Azabache Sánchez continúa en su labor pastoral, apoyando a las familias y parroquias que le piden confesiones, celebración de misas, eucaristías.







No hay comentarios.:

Publicar un comentario